un suspiro cayó en el silencio
jueves, septiembre 08, 2016
jueves, marzo 24, 2016
Mi primer ultramaratón 50k
Describir lo que sucedió en mi mente y cuerpo después de mi primer Ultramaratón en trail, representa todo un reto. Aún no me bajo de esa montaña rusa y ya me quiero volver a subir. Experimentar tantas emociones y pensamientos en siete horas y media fue todo un viaje interno que me hizo conocerme más a fondo. Recaí muchas veces, me sentí fracasado, lloré, maldije la ruta (mucho), pero fueron más los episodios de fortaleza y agradecimiento.
Había entrenado muchas veces por la zona, pero jamás imaginé que sería tan difícil. El pensamiento que me mantuvo de pie en todos los kilómetros
fue: “Dios está en todo lo que veo, porque Dios está en mi mente”. Y así fue. Le pedí a la vida que me
permitiera finalizar y llegar entero a la meta. Le pedí a mi angelito Toño que
corriera conmigo, de mi lado, y así fue. Lo vi a mi lado, sonriéndome y
echándome porras. A él le entrego este reto. Nunca estuve abandonado y me sentí
pleno y despierto.
Horas antes de la carrera dormí 5 horas. Preparé mi mochila
de agua y mis accesorios con mucho nerviosismo. Pasé por mi amigo Héctor a las
5:20am y nos fuimos a Rancho Casian, envueltos en miedo, pero también de mucha
esperanza.
Al llegar nos registramos, fui al baño, hice unos cuantos
estiramientos, puse mi playlist, nos dieron conteo y ahí nos fuimos. Eran las 6:30am
y todavía estaba oscuro. Los primeros kilómetros fueron preciosos, con neblina
y ese olor a hierba mojada que no se me olvida.
En el primer check point nos recibieron unas Hadas (una de
ellas era mi tío Eduardo) que me gritó que no fuera llorón y que faltaban
muchos kilómetros. Me pusieron el primer brazalete (tenía que juntar 3 antes de
la meta para obtener la medalla).
Me perdí unos 500 metros, me salí de la ruta por no haber
seguido correctamente los lazos azules. Cuando vi que corría solo me devolví y
entonces me dirigí hacia la meseta. En el check point 3 nos recibieron los
payasos “wannabe runners”, uno de esos payasos era mi tío Juan. Que me motivó y
me dijo que me la llevara calmada, que era de los primeros. Ese check point fue mi favorito (sin quitarle mérito a los demás) pero traían muy buena fiesta. En general TODOS los voluntarios fueron unos héroes (amables a más no poder). No tienen idea de lo agradecido que estoy. Sin ellos simplemente no lo hubiéramos logrado.
Todo iba perfecto. Mis piernas todavía estaban fuertes y no
les había cargado demasiada exigencia. Hacia el kilómetro 20 aún no llegábamos
al Cerro Coronel. Ese cerro gigante que parecía imposible de subir. Debo
confesar que la mayoría de las subidas las caminé (a veces a gatas). Aún pienso que no hay bestia
humana que pueda corer esa altimetría tan exigente.
Al llegar al checkpoint antes de subir al cerro me armé de
valor y dije: Ya la hice "A huevo", grité. Subí
el cerro con mucho respeto. A veces lo corría, a veces lo caminaba, pero al
final logré ser el número 12. Al subir vi bajando al primer lugar varonil y
femenil. Fue en la cima que obtuve mi segundo brazalete.
Bajando el Cerro Coronel, tuve que pedir perdón a una veintena de personas que estaban haciendo hiking intentando subir el cerro. Sentí alivio porque
dije: Ya todo esto es bajadita (ingenuo). Todo era una mentira en realidad: Era volver a subir lo que se había
bajado. Mis piernas ya no podían más. Sufrí demasiado del kilómetro 30 al final de la carrera. Me dieron
calambres, me paré, me puse una crema contra el dolor muscular (Gracias mi amor, sin esa crema no lo hubiera hecho) la cual estuve usando a partir de ese
momento hasta el final. Conocí dolores que no había descubierto: En la cadera, en la espalda, en todas partes.
Llegué hasta la meseta y me dijeron: Ya nada más súbela,
bájala y listo. Jamás me imagine que la bajada de la meseta fuera tan enpinada
y llena de piedra. Odié a morir esa bajada. Mis pies la sufrieron mucho.
Ya por el kilómetro 43, cuando mis piernas ya no podían más,
me bañaron en agua fría en un check point y me dijeron: Te falta poco. Ya eran
6 horas 30 minutos.
Me fueron pasando varios corredores, pero les fui ganando
tiempo a algunos. Me hice amigo de Lupita, una corredora de Mexicali que me
ayudó basicamente a no desistir y seguir adelante. Ya no queríamos más subidas, pero nos
topábamos con algunas colinas. Ya en el kilómetro 47 nos fuimos preparando para
el gran final. Estuvimos platicando mientras corríamos. Nos dábamos ánimo. Nos
pusieron el tercer brazalete poco antes de cruzar la meta. Ella se adelantó. Se
lo merecía.
Yo me quedé a mi ritmo, y justo antes de cruzar la meta lloré de
satisfacción. Todo el dolor desapareció. Por un momento (porque sigo adolorido
y caminando como venado), pero adivinen qué….quiero más, ya no puedo parar. Esto
no es locura, es pasión. Me siento invencible y poderoso, y es que luego de no
haber podido terminar el año pasado los 25k por una lesión, mi hambre de llegar
a la meta fue mucho más fuerte.
Me encanta correr porque yo siento que es una metáfora de la
vida. Al correr estoy en contacto conmigo y me siento libre y en paz. Es una
tranquilidad que nada me ha podido regalar. Espero que la vida
me permita seguir corriendo como hasta ahora.Gracias Baja Trail Runners por este excelente evento. Gracias por inyectarnos pasión por el trail running. GRACIAS TOTALES.
jueves, enero 21, 2016
Yo ya estuve aquí. Envuelto en luz, perseguido por los pájaros en mi cabeza. Todo es ciclo y todo vuelve a comenzar. Tatúo algunas letras en la arena. Resignifico mis días y me dejo llevar. Yo no sé cuánto dura la felicidad, pero hoy estoy seguro y con los ojos bien abiertos. Mi corazón me dice que esta vez será para siempre.
lunes, enero 18, 2016
miércoles, enero 13, 2016
Este viaje de miradas nos ha regalado el mar y sus horizontes infinitos.
Tu cuerpo es el refugio en donde habito mis secretos y recuerdos.
Somos luz y eco, cantar de pájaros eternos.
Somos eso que soñamos e imaginamos despiertos. Tu mirada me dice que ya te conocía antes de nacer, en otra vida en donde tampoco me alcanzaba el corazón ni el latido.
Que nunca se muera nuestro andar, este camino de colores que me recuerda la vida, que me alimenta la esperanza. Que nuestras manos lleguen al cielo y sostengan nuestra alma.
lunes, diciembre 28, 2015
Propósitos 2016
Correr y terminar el Ultramaratón de Rancho Casian
Empezar a estudiar una maestría en Mercadotecnia
Crear un nuevo hogar con Heriberto
Viajar a España
Crear mi propio estudio de fotografía
Continuar con TjShowbiz. Impulsar esa página de internet.
Correr el maratón de Los Angeles o el de San Diego.
Pasar los domingos con mi familia.
Afianzar más mi amistad con mis mejores amigos.
Escribir una nueva obra de teatro.
Tomar un diplomado o curso de fotografía
Continuar afianzando mi trabajo como coordinador de promociones.
Correr y terminar el Ultramaratón de Rancho Casian
Empezar a estudiar una maestría en Mercadotecnia
Crear un nuevo hogar con Heriberto
Viajar a España
Crear mi propio estudio de fotografía
Continuar con TjShowbiz. Impulsar esa página de internet.
Correr el maratón de Los Angeles o el de San Diego.
Pasar los domingos con mi familia.
Afianzar más mi amistad con mis mejores amigos.
Escribir una nueva obra de teatro.
Tomar un diplomado o curso de fotografía
Continuar afianzando mi trabajo como coordinador de promociones.
2016
DECRETOS
Gracias por mi amor propio. Por mi autoconfianza y mi paciencia.
Gracias por mi familia. Por mi salud y por la salud de mi pareja, familia y amigos.
Gracias por la disciplina para seguir haciendo ejercicio y proponerme metas en bicicleta o atletismo.
Gracias por la fuerza para estudiar mi maestría en Mercadotecnia.
Gracias por mi viaje a España.
Gracias por la fuerza de voluntad para seguir comiendo saludable.
Gracias por la inteligencia emocional y confianza con mi pareja.
Gracias por mi relación amorosa saludable y fructífera.
Gracias por mi nuevo negocio, que me seguirá dando estabilidad económica.
Gracias por la inspiración para seguir escribiendo, leyendo y aprendiendo cosas nuevas.
Gracias por mi trabajo. Por los logros y los éxitos en esta empresa.
Gracias por mi nuevo hogar con mi pareja. Gracias.
GRACIAS.
DECRETOS
Gracias por mi amor propio. Por mi autoconfianza y mi paciencia.
Gracias por mi familia. Por mi salud y por la salud de mi pareja, familia y amigos.
Gracias por la disciplina para seguir haciendo ejercicio y proponerme metas en bicicleta o atletismo.
Gracias por la fuerza para estudiar mi maestría en Mercadotecnia.
Gracias por mi viaje a España.
Gracias por la fuerza de voluntad para seguir comiendo saludable.
Gracias por la inteligencia emocional y confianza con mi pareja.
Gracias por mi relación amorosa saludable y fructífera.
Gracias por mi nuevo negocio, que me seguirá dando estabilidad económica.
Gracias por la inspiración para seguir escribiendo, leyendo y aprendiendo cosas nuevas.
Gracias por mi trabajo. Por los logros y los éxitos en esta empresa.
Gracias por mi nuevo hogar con mi pareja. Gracias.
GRACIAS.
2015
Fue un mes increible, lleno de nuevos kilometros corridos. Inicié entrenamientos por la playa y en Rancho Casian. Disfruté a mis amigos. Corrí 12 km que se llaman “La enchilada”, de Zona Río hasta Playas. Me tomé una session de fotos de estudio. Me encantó.
Fue un mes de salidera por los antros de San Diego. Seguía viviendo en San Diego con Armando. Fue tiempo de seguir entrenando en Rancho Casian los domingos o sábados por la mañana. Me disfruté mucho. Fui con una nutrióloga que me quitó harinas, azúcar, queso, pan. Aprendí lo que eran los carbohidratos y para que servían. Empecé a comer diferente y me sentía increíble.
Tuve una lesion en mi pierna que me impidió temrinas 25k por Rancho Casian. Después de tanto entrenamiento me sentí un poco perdedor, pero ese mismo sentimiento me ayudó a seguir entrenando con mucha más entereza y disciplina. Mi cuerpo iba tomando forma poco a poco y yo iba recobrando esperanza, autoestima y mucho amor por mí mismo. Hice un recorrido en bicicleta desde estudios FOX hasta los viñedos. Fui al concierto de Ricardo Arjona con mi mamá y hermano y lo disfruté mucho.
Hicimos un viaje mi familia y yo a San Quintín. Conocí lo que llaman “La lobera”. Allá corrí unos 12km por la playa. Fui recobrando fuerza en mis piernas. Conocimos la Sierra de San Pedro Martir y algunos viñedos que no conocíamos.Seguía conociendo hiking trails y seguía corriendo. Para celebrar mi cumpleaños me fui a Las Vegas con Armando y con mi amigo Daniel. Me la pasé muy bien, sobre todo porque fui a ver por primera vez a Britney. Por poco y no me toca verla ya que había comprador un boleto fraudulento. Tuve que comprar otro en ese momento. La vi y fui el niño más feliz.
Cumplí otra de mis metas: Terminé junto a mi hermano el paseo ciclista Rosarito- Ensenada. Fue una experiencia única e inolvidable. Para celebrar el cumple de mi mama reservamos una cabaña en los viñedos. Regresando conocí a Heriberto. Y entonces ocurrió la magia. El amor volvió a existir. Me acompañó a Ensenada pues yo iba a corer un medio maratón, el cual se lo dediqué a mi hermano Toño. Ese medio maratón fue espectacular. Me sentí pleno y muy feliz. También fuimos a Disney juntos por primera vez. Me regresé a vivir a Tijuana, con mis papas, pues mi papa me regaló el enganche de unos lotes en Playas de Tijuana.
Fuimos al concierto de Gloria Trevi, seguimos corriendo Heriberto y yo. Hicimos una cena en su depa con Daniel y Yanet. Conoció a mi familia. Aprobaron el matrimonio gay en Estados Unidos. Fuimos a Seaport Village. Cree la página thshowbiz.com y empiezo a reportear y escirbir esa página dedicada al entretenimiento local.
JULIO
Corrimos la Attitude Run junto a unos amigos, mi hermano y mi tío Fabio. Fui a Los Cabos con mi familia. Fue un viaje muy padre. Nos quedamos en el resort RIU y practicamente fuimos a descansar ( y yo a seguir corriendo). Fue cumple de Heriberto. Fuimos a cenar y le organicé una fiesta sorpresa. Fuimos al concierto de Natalia Lafourcade y me propuso ser novios. Corrí mi primer maratón con tiempo de 3 horas 42 minutos. Otro reto más cumplido. Fue un mes increíble.
AGOSTO
Fue un mes de subidera al Cerro Colorado. Fuimos a los viñedos con mis papas, a Six Flags por primera vez juntos. Me sacaron la última muela del juicio. La primera me la habían sacado en abril. Celebramos nuestro primer juntos Heriberto y yo.
Nos vamos a Palm Springs en mi Labor Day weekend. Disfrutamos mucho ese mini road trip. Nos quedamos en una casa que rentamos en Airbnb y conocimos los antros y restaurantes de la ciudad. Vamos a los viñedos por cumple de Ernie y me subí a dinnerinthesky. Hicimos juntos el paseo ciclista Rosarito- Ensenada junto con el sobrino de Heriberto. Entrego unas obras de teatro que escribe para concursar en el CECUT y las titulo “Front line”.
Me llegan los taxes, me compro mi carro tan anhelado. Una Nissan juke negra. Celebramos el cumple de alba en los viñedos y vamos al concierto de Juan Gabriel. Fue un mes muy ajetreado. Fuimos por segunda vez a Six Flags para Halloween. Fuimos a Universal Studios y también a Disney. También se casó la mejor amiga de Heriberto, Vere, y vamos a su boda.
Corremos el medio maratón Wine Runners, nos quedamos en una cabaña en Ensenada, vamos al concierto de Miguel Bosé. Voy con mi mama y mis tíos al concierto de Yuri en San Diego. Vamos Heriberto y yo al museo The Broad en Los Angeles. Además del museo conocimos las luces del MOPA y un centro commercial que se llama The Grove. Tengo un evento en el trabajo en donde tengo un accidente y me lesioné las piernas.
Pusimos nuestro primer arbolito juntos. Vamos a Balboa Park, al Embarcadero, vamos a posadas y reuniones con nuestros amigos. Festejo Navidad con mi familia en casa de mi tío Pelon. Por primera vez en muchas navidades nos la pasamos juntos toda la familia. Visito el panteón para recordar a mi hermano Toño. Voy a la playa a caminar solo. Nos vamos a San Francisco a festejar año nuevo con mi amigo Mario y Luisfe.
domingo, diciembre 27, 2015
miércoles, diciembre 09, 2015
miércoles, noviembre 25, 2015
martes, noviembre 17, 2015
Hoy cumplimos 4 meses. Es una cifra que relativamente significa unos 124 días. No sé las horas ni los segundos. Lo que tengo claro es que estaremos aquí, respirando, por un corto tiempo. Si acaso llegaremos a los 80 años y nos quedan unos 50 por vivir, a plena conciencia y uso de razón...corazón.
Cuando llegaste a mi vida yo traía el corazón de un tamaño muy pequeño. Tuve que reconstruirlo nuevamente y juntar todas las piezas fue una tarea aleccionadora. Doy gracias a la vida por juntar nuestros caminos. He aprendido mucho de ti, la virtud de la paciencia, la comprensión, el compromiso y hablar con la verdad. Gracias por aventurarte a amarme, con todo lo que soy. Gracias por quedarte a ver mis cambios de ánimo. Gracias por escucharme y ser motivo y motor de la gran parte de mis días. Contigo soy más fuerte. Contigo soy una mejor persona. He aprendido a amar libremente, a volver por ese terreno de la confianza y la plenitud. Soy muy feliz. Tan solo basta verte a los ojos o tomarte de la mano para sentirme un gigante, a pesar de que a veces me siento como una hormiguita ciega en busca de una luz. Y es que a veces aunque me hunda en un mar de pensamientos, quiero que sepas que tus olas me calman y me regresan a la orilla, justo en el momento en el que lo necesito. Yo no sé cuánto dure nuestro amor, pero yo quiero que dure para siempre. Cuando veas una estrella, una ola o un árbol, estaré pensándote, pues ya te metiste dentro de mí y no puedo sacarte. Soy ese zorrito domesticado de El Principito. Te necesito y ya es inevitable. Para mí tú eres único en el mundo y estoy feliz de haberte encontrado. De saber que contigo quiero quedarme para siempre, por el resto de esta vida que contamos en días, meses, años. Nos quedan muchos amaneceres, atardeceres, muchas lunas que admirar, muchas caminatas en el mar, muchas carreras por correr. Quiero una vida contigo. Lo sé porque al dormir y al despertar pienso en ti. Lo sé porque mi corazón late muy fuerte a punto de salir cada que estás dentro de mí. Lo sé cuando nos vemos a los ojos y veo en mí tu reflejo. Eres la persona más hermosa que existe para mí. Gracias por existir y encontrarme. Si algún día nos separamos, por la muerte, la distancia o el tiempo, quiero que sepas que me aseguraré que allá donde yo esté, te volveré a encontrar, una y otra vez, allá arriba en el cielo donde imaginamos que todos nos vamos. Yo pienso que al final de todo, si yo me voy de ti o tú de mí, estaremos juntos frente al mar, abrazados uno al otro, viendo un atardecer eterno, sonriendo y jugando a ser felices. Te amo con todo lo que soy, con todo lo que no he encontrado en mí y descubriré junto a ti. Todo te lo entrego. Todo este mar infinito que se llama Julio es para ti.
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