lunes, junio 27, 2005

tanta ausencia encerrada se refleja en mi cuerpo...tanto caminar con la cabeza abajo me ha desilucionado por darle la cara a lo grande...me siento pequeño

quiero reencarnar en un toro, en un toro que quiera aventarse al ruedo, más que yo

hoy lo transparente se ha manchado, por mas limpiadas que le de, se ensucia, aunque yoc rea que el cristal está limpio...cuando lo veo de otro enfoque tiene pequeñas manchas, huellas, chicles, polvo...no me gusta limpiar lo limpio...el cristal no hay porque limpiarlo...el cristal se ensucia, así es su naturaleza...

que agusto es volver a moverme, mover el cuerpo, nadar en el suelo, arrastrarme, levantarme subitamente...sentir que no puedo, que el aire se me acaba, que me nace electricidad en el cuerpo, sentir como nace el grito, arribita del ombligo, poco a poco subiendo por mi tubería...grito, grito y grito, hasta ver mi cara con una sonrisa irreconocible

hoy en el taxi me di cuenta que un muchacho trabaja en el mismo lugar que yo, que tiene la misma ruta que yo...y me quede con las ganas de agradecer su presencia...porque me di cuenta que no soy el único que recorre largas distancias, que lucha contra el tiempo, que vive de noche...y que se aguanta...gracias muchacho ritmo latino...

jamas vuelvo a subirme a una ruta que no conozco...sale caro y estresante...siempre me da por recorrer lo que no conozco...y hay consecuencias...y luego, la puerta no se abría y medio camión se dio cuenta de mi fastidio y la imagen que yo traía en la cabeza: abrete puerta, estoy apretado, esto es una carcel, yo no hice nada, abrete chingado...y el camionero ni sus luces...tuve que bajarme por enfrente...pinches camioneros...